Como Mexicoaeroespacial y Defensa anteriormente habíamos señalado que el caza ligero de construcción coreana el FA-50, se perfila como el primer candidato para sustituir a los F-5E mexicanos, pero ahora este se ha topado con pared en la Argentina por causa del embargo impuesto por Reino Unido a la Argentina.

La versión multirol FA-50, nace como encargo de la Fuerza Aérea de Corea del Sur (RoKAF por sus siglas en ingles) para el reemplazo progresivo de los Northop F-5E/F y Cessna A-37A Drangonfly, convirtiéndose en una excelente alternativa para países que buscan una flota de aviones de combate ligeros, de bajos costos operativos.

El FA-50 Fighting Eagle tiene la capacidad de llevar a cabo tareas de combate básicas por la mitad o incluso un tercio de lo que cuesta un caza de combate convencional, entre sus características se señala principalmente que es supersónico, monomotor con sistema de cabina en tándem para piloto e instructor u operador de armamento, equipado con un par de pantallas multifunción, un head up display (HUD) idéntico al del F-16C/D Block 40, además de un sistema de control de potencia HOTAS.  Al igual que la mayor parte de aviones de entrenamiento avanzado desarrollados a partir de la década del 2000, está equipado con un software capaz de simular el comportamiento de cazas de cuarta generación.

La intención Argentina de adquirir los aviones surcoreanos viene al menos desde 2019, cuando el propio Gobierno del Presidente Macri inició gestiones para la compra, aunque dejo la firma del contrato  para el siguiente gobierno.

Ahora el gobierno argentino denunció que el Reino Unido bloqueó la venta de del FA-50, fabricado por Corea del Sur, por tener 5 componentes hechos en Gran Bretaña.  Los embargos armamentísticos británicos sobre Argentina provienen de 1982 y se reiteran cada vez que el país sudamericano refuerza su reclamo sobre las Islas Malvinas.

Un embargo militar impuesto por el Reino Unido impide ahora a la  Argentina concretar la compra de un avión fabricado en Corea del Sur y que sería utilizado por la Fuerza Aérea Argentina (FAA), señalo  el ministro de Defensa argentino, Agustín Rossi.

Veníamos dialogando con la empresa coreana KAI (Korean Aerospace Industries) para la compra del avión caza FA 50 para la FAA. Hoy nos comunican que Gran Bretaña, quien produce cinco componentes del FA 50, prohíbe la venta a nuestro país. Nueva muestra de soberbia imperial“, escribió en Twitter el ministro.

El ministro adjuntó la carta que la empresa envió al embajador argentino en Corea del Sur explicando que la exportación de los cinco componentes británicos del avión FA-50 deben ser aprobados por el gobierno británico, en función del embargo de armas que mantiene sobre Argentina.

Es nuestro deber informarle que la licencia de exportación del Reino Unido no está resuelta a la fecha“, se disculpa la empresa, que promete hacer sus mayores esfuerzos para resolver el tema. El Reino Unido mantiene restricciones para la venta de armas a Argentina desde 1982, cuando ambos países se enfrentaron en la Guerra de las Malvinas, las islas reivindicadas por la nación sudamericana que se mantienen ocupadas por británicos.

Sin embargo, en las décadas siguientes el embargo tuvo idas y vueltas que coincidieron con las posturas de los diferentes gobiernos argentinos con respecto al Reino Unido. Así, el embargo fue levantado en 1998 en el marco de las buenas relaciones entre el entonces primer ministro británico Tony Blair y el presidente argentino Carlos Menem que había renunciado a utilizar la fuerza en el Atlántico Sur.

De todas formas, el levantamiento del embargo de armas mantenía algunas restricciones, ya que el Gobierno británico aún se reservaba el derecho de bloquear una operación si tenía sospechas de que ese armamento podía ser utilizado contra los habitantes británicos de las Islas Malvinas.

Un nuevo bloqueo se inició en el 2012, ya con David Cameron como premier británico y con Cristina Fernández en su segunda presidencia argentina  La tensión entre los dos países volvió a crecer y el Gobierno argentino llegó a denunciar ante Naciones Unidas que los británicos enviaron un submarino nuclear al Atlántico Sur.

Después el presidente Mauricio Macri y Primera Ministra Teresa May tuvieron un relativo acercamiento, cuando este visito Argentina durante la reunión del G-20 en Buenos Aires. La comunicación de la empresa KAI difundida por el ministro Rossi muestra un nuevo endurecimiento de las medidas, en el marco de un Gobierno argentino que mantiene el reclamo sobre las Islas Malvinas como prioridad, según enfatizó el presidente, Alberto Fernández, desde su asunción en diciembre de 2019.